Pienso en tu vida, en cuantas cosas te han abandonado y en las que has decidido dejar atrás. Te pienso sin mirarte, porque si te viera tendría esa certeza fatal de que has renunciado a todo lo que te definia tan perfecto para mi. Te he visto caminar alterno...ya te comencé a dejar de pensar.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Y así es nuestro mundo. Nos decimos mutuamente lo linda que estamos, que no es necesario perder más, casi como si estuviéramos dialogando con la parte cuerda que queda en cada una. La que muy en el fondo deseamos ahogar y que tome el poder, todo al mismo tiempo.
"Debes hacerlo siempre de manera saludable". Todo lo que nos decimos deberíamos aplicarlo a nosotras mismas, sin embargo nos negamos a seguir ese camino. Sabemos que la única manera en que toda la mierda que cargamos y tenemos dentro se vaya es vaciándonos -y la mierda debe dejarnos rápido-, pocos son los instantes en que nos vemos y sentimos puras.
Depositamos todas nuestras esperanzas en la balanza y en esos malditos números, hay algunos que persisten. Volcamos lo que no podemos ver en nuestros cuerpos, estos son tangibles, podemos malearlos y si queremos destruirlos, es el único control que conservamos.
Depositamos todas nuestras esperanzas en la balanza y en esos malditos números, hay algunos que persisten. Volcamos lo que no podemos ver en nuestros cuerpos, estos son tangibles, podemos malearlos y si queremos destruirlos, es el único control que conservamos.
Así se nos va la vida; respondiendo anónimos, chequeando a la otra, mostrando avances y descuidándonos. Anhelando, sufriendo en silencio, sonriendo a todos, siempre en control. Somos adictas al poder, nos encanta que nos digan que está dando resultados y sin embargo queremos escapar. En una contradicción, en eso vivimos... es que queremos ser eternas y el primer paso para trascender es perder el miedo a la muerte. Queremos que todo lo que somos se vaya así no tendremos nada que perder. Seremos diosas y no necesitaremos nada, no temeremos.
Si tuviera otra alternativa la tomaría, pero ya nada me calienta el corazón. Solo esto me brinda paz.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Lo siento en mis huesos, en los que aún no logro ver. Me desmorona no ser lo suficientemente fuerte para dejarlo ir, por todos ustedes, por los que me quieren. Déjenme conservarlo... en la medida en que no me destruya dejen que se quede conmigo. Este es el único sitio en donde me siento libre de gritar, sin verbalizarlo.
lunes, 21 de noviembre de 2011
No pretendía encontrarte; no en esta piel, no tras esos ojos, no a esta edad. Me desgarro en tu piel mientras tú haces nido en la mia. El silencio roza la posibilidad de convertirnos en refugio mutuo. Ya no me importa cuando aguante, quiero que me quemes con la mirada.
Hazte el momento, te dije. No titubeaste responder: "el momento yace aquí, justo en ese espacio que guardan nuestros labios".
miércoles, 9 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
No recuerdo hace cuanto colisione con este pensamiento. Solo tengo certeza de que, hasta el día de hoy, el daño colateral no se deslava, no se destiñe, ni menos me abandona. Solo me permite avanzar un par de pasos, ilusionarme, para finalmente devolverme a cero. Como un contador inagotable de lo que ya no tiene valor alguno.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)