No pretendía encontrarte; no en esta piel, no tras esos ojos, no a esta edad. Me desgarro en tu piel mientras tú haces nido en la mia. El silencio roza la posibilidad de convertirnos en refugio mutuo. Ya no me importa cuando aguante, quiero que me quemes con la mirada.
Hazte el momento, te dije. No titubeaste responder: "el momento yace aquí, justo en ese espacio que guardan nuestros labios".
No hay comentarios:
Publicar un comentario