viernes, 22 de mayo de 2009

Soy una yegua rota, la dulce nota, esa inestable y molesta gotera que a media noche nadie nunca enfrenta. Inconsistente pero determinada, nadie nunca la para. Prefieren conservar el calor de la cama y dejarla ser, dejar que los desvele hasta el amanecer.

¡Sí!, soy la que pretende ser una gota de lluvia en caída libre desde el tierno algodón, pero que sin embargo no es más que parte de un error, de un imperfecto, simple consecuencia de tu descuido. La que aunque no quiera te atormenta, te desconcierta, y de paso invade, interrumpe e inhabilita tus sueños, tus ganas de seguir fantaseando. Mientras que su único propósito es vivir intensamente su corto periodo de vida, creyendo que está rozando el cielo, emprendiendo el vuelo o quizás siendo la imprescindible de una perfecta sinfonía. Ignorando por un segundo que nace, vive y muere en tu mugrosa cocina.

¿Cuál es tu vicio?, ¿el mío?, vivir los sueños como aquella acosadora nocturna...

viernes, 15 de mayo de 2009

De vuelta a Bondi

Aquí yace la morocha empapada de glamour y soda, rodeada de sus revistas Vogue y su reloj que no da la hora. Planea dejar mañana, al fin, el Mcdonals, respetar a los animales y vender su computadora. A ver si quizás así se vuelve una mejor persona, si logra dejar de lado pensamientos que la vuelven manipuladora. Se mudará al medio de África para vivir del pan de soya. Se pone en la onda verde y ya es vegetariana; sé que no rima, pero la retrata.

La búsqueda de su humanidad termina y la desgarra, se devuelve a Los Angeles y se tiende en su cama. Su tenida a "lo cobra" llena de humo la espera, al igual que ese aquel café matutino sin el que se desespera. Se pinta a lo Moss y se va a beber, de nuevo está en el hall tirada sin saber. Dice que se siente mucho mejor tener un corazón ausente, sin sentimientos antes subordinados que aquel nueve de junio se vuelven hacer presentes. Como entrampadas avenidas en cámara lenta, en donde testeamos fallidos destinos con un mapa imaginario a cuestas. 

Destruida, logra alcanzar otras manos igual de averiadas, mientras en las noticias informan que conejos de sombrero tomaron por rehén a la magia.