yo solo me detuve en tu vida a crearte nuevas coincidencias, a dejarte pequeñas pistas que finalmente te hagan dar con ella, con la que me confundes. Pero sabes que, Pablo... nunca medité cuan profundas se podrían volver esas hoy nefastas coincidencias para mi. Se deslizan sobre mi piel como serpientes en busca de camino y lentamente me hieren, me dejaron expuesta a todo aquello de lo que me tomó una vuelta al mundo huir. Decidí establecerme en ti y pertenecerte, desconociendo que entre tus brazos aguardaba mi final. Y no era el que siempre deseé que me esperara.
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