Un rayo de sol intentó colarse desde sus ojos, lo cubrió con un poco de maquillaje mientras se arremangaba la camisa. "Eso bastará", se susurró. Le era imperdonable permitirlo, el mundo no podía conocer cuanta luz guardaba dentro... cuanta de ella ya no le pertenecía. Comenzaría el interrogatorio y por supuesto las teorias; Porqué y cómo alguien pudo decidir ahogar algo tan puro y desperdiciarlo sin morir.
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