jueves, 18 de noviembre de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

Sentada en aquel hall mientras 1/1 suena en mi cabeza, esperando. Confiando en que las trivialidades fueron algo más, en que se junten nuestros caminos. Deseando que en ese preciso instante enmendemos el error (el propio). Esta vez intenta quizás encontrarme, no me des la espalda, es muy fácil olvidar como éramos. Hemos cambiado. ¿Encontrarás el tiempo?


Aquí te espero, en un lugar seguro. 
You taste like a real thing; al menos eso recuerdo.

jueves, 18 de febrero de 2010

Comenzaba a preguntarme si todo volvería. Hasta que me insensibilice lo suficiente como para verte ahí, bajo la lluvia. Con un segundo a cuestas (clavado), esperando a que tu vacío se convirtiera en solo eso, vacío. 

Intercambiamos un par de palabras -palabras que hoy no significan nada, para ninguno. Recuerdo haber estado absorta en tu suspiro. Me preguntaba cuanto más podría durar. Ese último se llevó todo. Infinito, vacío.

lunes, 15 de febrero de 2010

Una vez más tuve el mismo impulso -primero uno, después la culpa- un impulso de mandar todo a la cresta, una vez más. La diferencia, quizás, es que esta vez ni siquiera fui capaz de mirar. La duda por sí sola basto. Era tan grande que me permitió perderme en ella.

martes, 9 de febrero de 2010

Dibujar de manera compulsiva parece ser lo único que puede aliviarme. Esconderme tras un disfraz muy poco convencional de lo que planeo callar. Una libreta de colores, en reversa, bajo la almohada. Otros pocos se encuentran aún atorados en mi garganta, en el vómito intangible de lo que ya no puedo sentir.


¿A que costo?

jueves, 21 de enero de 2010

Las cosas que nadie debe ver se encuentran ahí varadas, en medio de un tiempo imperfecto que no piensa en volver -así como tú. No sé como puedo negarte, negar lo que ya no debería sentir (sin pretensiones). Me encuentro nuevamente jugando estos ridículos juegos mentales, proyectando imágenes en un tiempo-espacio que parece desvanecer.