domingo, 20 de febrero de 2011

Ha vuelto y no hay retorno. Siempre estuvo ahí, acechando, como una idea latente, en disfraz de plenitud. 

... Si tantas pueden.

domingo, 13 de febrero de 2011

Se me olvidaba lo fácil que se rompen las cosas, a veces y siempre. Aunque no lo admitamos. Las circunstancias -a.k.a. destino- quiebran lo que sentimos y le ponen sobrepeso extra a sensaciones nuevas.

jueves, 3 de febrero de 2011

Tener depresión es el mejor camino a la egolatría, el egoísmo y la estupidez. No me estoy excusando, sé bien que fui yo la que escogió todo esto, quizás no de manera consciente, pero sí eligiendo todas las opciones incorrectas, sin titubear, con consistencia. 

No es normal desconocerse todas las mañanas, son contados los momentos que he vivido siendo yo misma, sin pretender, sin arrepentirme. Continuo alejando a todos los que algo quieren ser de mi vida, y me continuo refugiando en aquellos que "me meten el dedo en la yaga". No soy capaz de perdonarme y eso mantiene al fantasma cerca... a veces lo pienso bien y me doy cuenta de que en realidad no he cometido nada verdaderamente imperdonable, aún así no puedo dejarlos ir. Cada uno de mis errores ha sido guiado por mi "pendejeria-suprema", todos en busca de la aceptación sin siquiera haber enfrentado el rechazo. Insisto, no me estoy excusando, es solo que creo, en parte, que me he descifrado. No he sido una mala persona, sin embargo sí una muy ególatra, egoísta, estúpida, envidiosa, mentirosa (con creces)... cobarde.

Les pido disculpa a todos, una sincera... no puedo seguir cargando esta mochila. Quiero que sepan que sea lo que sea que les haya hecho, o la mentira que haya dicho, o lo que haya pretendido ser... lo siento, de corazón. Ya no soy esa persona, es momento de que lo acepte y la deje ir. Si en algún minuto se sienten embaucados por mi me gustaría que me encararan, prometo decir la verdad. Ya no quiero estos sentimientos junto a mi -arrepentimiento, angustia, miedo a ser- tengo que perdonarme. 

Que quede registro que hoy, jueves tres de febrero del 2010, he muerto por última vez.